La Soledad

soledad

Hemos pasado de cuestionarnos el más allá, si existe una divinidad o un Dios todo poderoso, o más bien se trata de energías que van creando todo aquello que hemos visto. A una  historia de reír, de ser coherentes con el amor, a mi Pretty Woman me hizo mucho daño pero también me hizo soñar como nunca. Así que no echaremos toda la culpa a Julia Roberts y Richard Gere.

Y nos encontramos con el tema de esta semana. La soledad. Ya de por sí la palabra da mucho de que pensar. No obstante, ¿Realmente disfrutamos de la soledad? ¿O nos es necesario sociabilizarnos?

 

Por elección…

Hay muchas personas, seres humanos que deciden vivir su vida en soledad. Sin vínculos emocionales, sentimentales y de compromiso. Es del todo respetable. Eligen este camino de retiro e incomunicación. Muchos de ellos dicen que es para encontrarse a sí mismos, otros porque dicen que ya han sufrido demasiado para confiar en nadie más. O simplemente aquellos que se sienten rechazados y por no afrontar sus problemas, se refugian en su temible aunque deseado retiro del mundo social.

Pero luego me encuentro que muchas de estas personas están inscritas en web site de contactos y se pasan horas delante del ordenador hablando con estas o estos. Entonces mi pregunta es: ¿Realmente desean vivir en soledad?

Me hace gracia cuando muchos de ellos me dicen que solos están genial, no obstante no dejan de buscar personas en las fiestas o en el trabajo que sean capaces de llenar ese vacío tan profundo que tienen.

Es complicado, al menos, para mí, entender estas personas que se aíslan del mundo y que no quieren contacto ninguno. ¿Realmente son felices? Me lo preguntaría mil veces y no encontraría respuesta para ello.

A más cuando conoces a un tipo de persona así por casualidad, te das cuenta, que se han creado su propio mundo sin querer dar cuentas a nadie, y que a más,  están cargados de miles de prejuicios, manías, y porque no, para mi tonterías. Intento mostrar empatía pero la verdad que no les llego a entender. ¿Seré yo aquella que se equivoca? Puedo entender que una persona en momentos esporádicos de su día a día, una vez a la semana, al mes o cuando lo precise, necesite un momento, unas horas o a veces días para volver a encontrar su paz interior… ¿Pero una soledad eterna? ¿Realmente existe gente así? Espero que no. A veces la soledad puede ser muy cruel.

 

Por apariencia…

Hay millones de personas que siguen viviendo con sus parejas, para que la gente no mal hable de ellos, que no puedan cotillear sobre sus vidas. Así viven mil años infelices solo x no afrontar el real problema. La apariencia de que tienen millones de amigos, el hacer ver que sus vidas están llenas. ¿Pero se puede vivir realmente así?

Me es imposible entender, como dos o más personas no se sienten a gusto en sus casas, trabajos o con amigos, pero siguen quedando y hacen ver que todo está ok. ¿El paripé es una moda o un hecho histórico?

¿Tan difícil es afrontar los problemas? Hay gente que sigue casada solo por el hecho de no encontrarse solo. ¿Tanto miedo les da la soledad? En este caso, para mí la soledad es necesaria. No puedes estar donde no eres feliz. Porque solo se vive una vez, y la verdad sino la aprovechas al máximo que te queda, ¿Nada? ¿Una vida con mil lamentaciones y remordimientos de sí hubiera hecho aquello…?

Como os digo para mi es complicado el tema de la soledad, ya que tiene mil matices y en ocasiones puede ser la elección correcta o una vía de escape, y en otras causa pudor y miedo.

¿Cuál es la elección correcta? Ni yo misma lo sé.

 

Por obligación..

A parte de esas parejas que ya no se quieren más y uno o el otro decide separar, con la contrapuesta de que uno de ellos es feliz. O en su modo es feliz. Es curioso como en una pareja puede haber dos vertientes tan diferentes. Si le preguntas a uno, su vida es  maravillosa genial y espléndida, y si le hablas al otro, es un desastre se siente amargado o amargada, y no tiene más ilusión de estar junto con esa persona.

Y luego también, la soledad de los ancianos. Esa es la que más me duele. Que me rasguña el alma. Me quedo en mil pedazos. Mi corazón no late, mi sangre no corre por las venas, mi aliento deja de respirar. ¡¡Es la soledad más terrible!! Se me encoje dentro de las entrañas. ¿No os habéis fijado en esos abuelos que van solos por la calle con una tez más que triste? Yo miles de veces. Y haría lo que pudiera y estuviera en mi mano para ayudarles, pero no puedo  estar ayudando a mil personas cada día.¡¡Ya me gustaría!! Pero sería algo que yo sola no puedo afrontar. Viven en esos pisos pequeños y aislados de todo. De vez en cuando reciben la visita de un familiar o conocido, pero de muy  de vez en cuando, y eso para mí es ¡¡Injusticia pura!! Dicen que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante. Yo creo que ellos sufren tanto, que ni su cuerpo realmente lo aguanta.

Y también me causan extremadamente solidaridad los indigentes. Personas que quizás lo tenían todo y ahora se ven en cajeros durmiendo. Gente como tú o como yo. Pero que por elecciones quizás erróneas en su vida se han visto en esta situación. Porque desgraciadamente por el tema de la crisis en este país, cada vez te encuentras a más gente, vestida bien, durmiendo en la calle. Que sus familias les han abandonado por no tener. Que no han tenido un apoyo y una ayuda verdadera. Que se ven solos en este camino que es la vida. Y me duele. Me duele mucho. Yo no sé qué habrá podido pasar para que una familia deje de lado completamente a otro. No sé. Yo creo que en esta vida todo se puede perdonar, porque ninguno de nosotros somos perfectos y seguro que cometemos miles de errores  cada día, pero nadie nos juzga ni nos critica. ¿Realmente no se puede hacer nada por un familiar que vive en la calle, sin una comida, sin un techo? Lo encuentro mezquino la verdad. Al fin y al cabo, la gente cada vez se está volviendo más y más egoísta, y se están perdiendo esos valores que durante años han sido inculcados pero que desgraciadamente se van perdiendo. Y uno, o cada uno vive su vida, y a los demás que les jodan. ¡¡Me parece patético!! ¡¡Es inconcebible!!

Seamos más humanos y solidarios. Yo no digo que cuando veas una persona le des dinero. La verdad porque yo tampoco lo hago. Pero sí que me voy al supermercado más cercano y les compro pan con embutido para que al menos puedan comer. Y creo que este gesto que a nosotros nos cuesta tan poco, a muchos le ayudáis a que su día no sea tan terrible. Porque sinceramente no creo que ellos hayan escogido este tipo de vida.

Nota de la Autora:

¿Realmente los humanos necesitamos de otros seres?  Yo creo absolutamente que sí. Creo que  es más que necesario vivir en sociedad. Sentirnos queridos y amados. Respetados y escuchados. Los bienes materiales son efímeros. Pero lo que realmente llena a una persona es la sonrisa de un ser querido, un abrazo de un amigo, un beso de tu compañero o compañera. El roce simple de dar una mano.

Es realmente indispensable que las personas tengamos un circulo, sea mayor o menor, pero de personas en las cuales podemos confiar, que nos podemos abrir y saber que no nos van a fallar.

Yo necesito de todos ellos, y no me avergüenzo. Es obvio que hay momentos que una prefiere estar sola, o para leer un buen libro, mirar una película o bien para pasear y ronronearte en tus pensamientos. Pero también me es necesario hablar con la gente que quiero y amo, porque me dan un plus en la felicidad de mi vida. Y ese plus no se puede pagar ni con todo el oro del mundo. La verdad que me siento afortunada de ello.

Así que amigos solitarios o aquellos que no lo sois, pensar que es lo que más feliz os hace y seguramente será la sonrisa de un ser querido. Así que ir por ello, que la vida son dos días, y pasan muy rápido. Y  a veces cuando nos queremos dar cuenta ya es demasiado tarde.

¡¡Nos vemos el jueves que viene!! Y ya sabéis, si alguno se siente solo aquí se presta una amiga para lo que os haga falta.

Os dejo con un cortometraje más que recomendable que habla de uno de los casos que antes he nombrado. Os va a robar solo tres minutos. ¡¡Mirarlo!!

https://www.youtube.com/watch?v=yhvbGuqWN-s

Continua, siempre continua …

¡¡ A mí “Pretty Woman” me ha hecho mucho daño !!

prettywoman

Hemos pasado de ver la bajeza de las personas,  las cuales desean el mal ajeno, por temas de política y cultural, un acto de mala fe que ya dije en su día, que debe de ser castigado. Y pasamos a hablar del más allá, de las divinidades de si hay un todo poderoso creador del cielo y el universo. El cual como ya os comenté para mí no tiene ninguna lógica.

Y nos encontramos con el tema de esta semana, ¡A mi Pretty Woman me ha hecho mucho daño! Recuerdo hace unos meses hice tal comentario en Facebook y la gente se lo tomó como algo divertido. Y yo me alegré. Pero visto que este fin de semana vuelven a dar la película, y por qué no,  confesar que es una de mis favoritas, pero también debo de reconocer que me ha hecho mucho daño.

Las películas…

“Pretty Woman”. Una puta de Beverly Hills, que no es un mal barrio, por cierto. Se encuentra con este millonetis que la sube en su coche para que se lo lleve. Surreal ya que una tía deba llevar el coche pero bueno. Le ofrece una semana de trabajo y se acaban enamorando. Como la historia de la Cenicienta pero al S. XXI y con unas connotaciones un poco diferentes, pero la finalidad, es que ella se queda con el soñado ricachón príncipe. ¿Me gustaría saber a cuantas putas les ha pasado esto? Pero bueno, es una pregunta al aire.

“Oficial y caballero”. Lo siento, Richard Gere me apasiona. Un marine que está más bueno que el pan, conoce a una chica que es más bien para tener relaciones íntimas y poco más y cuando acabe su formación la deja más tirada que la una. ¡Pero resulta que no! Que la va a recoger  a la fábrica y la coge en brazos y se la lleva para un siempre jamás. ¡La hostia!

“Sex and the city” . Una escritora va  corriendo por la ciudad detrás del famoso Mr.Big.  Durante años y años. Vamos que un poco desesperada a la chica se le veía. Después de seis largas temporadas (of course me las he tragado todas), consigue que su príncipe la vaya a buscar a París, la ciudad predilecta para el amor, y allí se encuentran y se juran un amor eterno. ¡Seis temporadas detrás de un hombre! Yo creo que no tendría tanta paciencia.

“Breakfast at Tiffany’s”. Una que está más que chalada. Que vive con un gato que le llama gato y que su sofá es una bañera. Tiene la fortuna de conocer a un escritor más bueno que el pan, y desde el primer momento que la ve se enamora perdidamente de ella. Y al fin consigue que se quede ella con él. Vamos que los finales felices son nuestra historia.

Así podría decir miles de películas que he visto cuál más romántica y perfecta en su final. Y así desde que eres adolescente te vas empapando de estas historias fantásticas, con finales de cuento de hadas, donde ellos son más que comprensivos y ellas las mujeres perfectas. Que al fin y al cabo, todo esto te acaba traumatizando porque si comparas con tu vida y con las experiencias no tienen nada que ver. Y mira que dicen, ¡Que la realidad supera la ficción! Pues será en otros temas, porque en el romanticismo siempre vence la ficción.

La realidad…   

Después de años viendo, absorbiendo, mamando todas estas películas, te creas un mundo de fábula y un para siempre jamás lleno de corazones, mariposas y música de fondo.

Lamentablemente la realidad es otra. Tu príncipe no viene con limusina con ópera de fondo sino más bien con un Seat Ibiza un poco viejo, con olor a muerto y con un: ¡Joder! Hacía falta que te arreglaras tanto, sí solo vamos al cine… Ya desde el minuto uno la magia se ha ido.

¿Cuándo te esperan en el trabajo? – ¡Nena! No te podías haber espabilado. ¡Llevo más de media hora esperando! Y a ti se te queda cara de póker pensando… ¿Que hubiera dicho Richard Gere en este momento?

Cuando te quieren sorprender. ¡¡Hoy guapa te vas a quedar a cuadros lo que he preparado para ti!! Y te lleva al Camp Nou a ver un Barça-Español, tu vestida monísima para la ocasión y te cagas en la madre santa de tu novio porque estás pasando un frio de cojones.

¿Y los momentos de eructos y pedos? En ninguna película ves a Richard Gere, Brad Pitt, Alan Ladd, Marlon Brandon, Paul Newman, Robert Redford, Leonardo di Caprio, George Clooney, etc etc etc. La lista es interminable. ¿Vosotros los habéis visto tirándose pedos? ¡¡Pues no!! Porque es la cosa menos sexy que uno puede tener. Pero lo bueno es que si sucede con tu pareja, ¿Sabéis que es? ¡Confianza! ¡Hay que joderse! Ahora a la confianza le llaman tirarse pedos y eructos con tu pareja. Y a ti se te queda cara de ¿Y yo que diablos hago con él? Así que ríes, muchas veces falsamente, y mirando al cielo y pensando… ¿Dónde está el romanticismo?

Bueno y cuando te compran la rosa del indio de turno… ¡¡Todo un triunfo!! –¿Ves nena como sí que tengo detalles contigo? Y tú haces cara de ilusionada pensando… ¡¡Es que no se le pueden pedir peras al olmo!!

¿Y cuándo te envían el smile con el corazón? Bueno, bueno, bueno… ¡¡Eso ya sí que es el momento de clímax!! – Has visto cariño que romántico que soy. Te envío corazones. Y tu: Mmmmmmm… Mmmmmmm… Mmmmmmm… Y no esperéis nada más porque se queda todo en un mmmmmmm…

Luego también están esos momentos, que para decirlo de una manera sutil, están palotes. Pues hay un cierto cambio en ellos, te cogen la mano, te acarician, son más zalameros de lo habitual, se ríen de todo y quizás solo has dicho que vas a poner una lavadora de color. Surreal. Pero lo mágico de todo esto, es cuando tienen objetivo logrado, se dan media vuelta en la cama, y ni las buenas noches, porque al minuto uno ya les estás escuchando roncar.

Y así amigos míos,  hay una lista interminable de hechos que constatan firmemente que los cuentos de hadas y los finales de película, y esos actos tan románticos solo existen en las películas, porque en la vida real pocas son las afortunadas.

Y a mí “Pretty Woman” me ha hecho mucho daño…

Pues sí, a mí, todas estas películas de Hollywood me han mermado el celebro. Conoces a alguien y esperas con ansia ese amor incondicional por encima de todo. Esas puestas en escena de los hombres demostrando que son románticos y que pueden hacer demostraciones de amor por allí donde vayan. Y una se acuesta, cada noche pensando en todas esas películas que ha visto, que han sido la hostia, que has llorado al final imaginándote en la posición de la protagonista. Pero se acaba la película y se acaba el sueño.

Así que una romántica nata como es la menda, se ha quedado encallada en los pensamientos de finales felices e historias de un para siempre jamás. ¡Porque no solo Hollywood nos ha hecho daño!! ¡¡Disney también!! Sólo tenemos que recordar a la Cenicienta, La Bella Durmiente, La Dama y el Vagabundo, etc. etc. etc. ¿¿Os acordáis?? ¿Y Blancanieves y los siete enanitos? Bueno, bueno, bueno… Desde que eres un enano ya crees en los príncipes que te vienen a salvar, que te buscan, que te encuentran en medio del bosque, ¡En medio del bosque! Yo lo máximo que he encontrado allí ha sido basura y un montón de insectos insoportables. Así que nos van engañando desde pequeños, y así salimos, como yo una adicta al romanticismo esclava del amor. ¡Qué rara vida! ¡Qué ironía la mía!

Tenemos una idea completamente errónea de cómo debería ser el amor, o quizás no. Porque realmente, normalmente a la mujer que es mucho más sentimental, pues hay detalles que les llenan y que bueno, las emocionen. Pero para ello hay que ser original, espontaneo y con un mínimo de sensibilidad.

Así que este es el tema de esta semana, una loca enamorada del amor y del romanticismo, esperando su príncipe azul encima de un caballo blanco jurándome amor eterno. ¡¡¡Lola despierta!!! Y así me despierto del dolor, que no seré una puta la cual me vaya a recoger un millonetis con su limosina. ¡¡Que vida más triste!!

Ni estaré trabajando y me asomaré a la ventana viendo a mi príncipe cantándome un cielito lindo. Pero bueno, también están los sueños, ¿Y qué hay de malo en fantasear un poco imaginando bonitos felices y preciosas historias? Total, el soñar es gratis, y si te levantas con una bonita sonrisa por haber soñado quién sabe que, ¡¡Pues que me quiten lo “bailao”!!

 

Nota de la Autora:

Quiero dejar constancia que el post del día de hoy es completamente en tono irónico y una sátira de lo que pueden pensar muchas mujeres, e incluso, hombres. Que no quiero parecer la típica que se monta la historia de criticar a los hombres porque sí.

Qué debo de reconocer que ha habido hombres que me han sorprendido muy gratamente y que se han currado citas espectaculares. Solo hay que reírse un poco, al menos, en este caso, me río de mí misma, por creer en tales historias y no poner más,  los pies en el suelo. Pero digo yo, ¿Qué hay malo en soñar en un fabuloso cuento de hadas hecho a tu medida? Yo creo, que lo bonito de todo, es, en resumen, ¡¡No dejar de creer en el amor!!

Espero que os hayáis reído un poco de vosotros mismos, como lo he hecho yo al escribir este artículo.

La canción de esta semana no puede ser otra,  que la de la banda sonora de “Pretty Woman”, y nos vemos el jueves que viene con más historias de Sin Hipocresias.

Continua, siempre continua…

En el más Allá

religion01

Hemos pasado de despedirnos de una ciudad como es Florencia, la cual me ofrece de todo y más, para encontrar mi equilibrio y mi paz. A ver la “bajeza de las personas”, donde ya dejé bien claro en mi blog anterior que me siento decepcionada de mi país y de las personas que viven él. Que no se puede ser más ruin y más mezquino, para desear la muerte de personas inocentes. Espero y deseo que nunca les toque de cerca tal mal, porque así aprenderían lo que es el dolor ajeno.

Y nos encontramos con el tema de esta semana, “En el más allá”.  Un  asunto que seguramente, más de uno hemos pensado, nos hemos cuestionado e incluso con una cierta ilusión pensamos en un paraíso absoluto.

 

Las religiones…

Nos encontramos con el cristianismo que nos dice que después de la muerte si tu comportamiento ha sido el correcto iremos hacía el cielo, si nos hemos portado mal al infierno y luego esta esa mitad, que se trata del purgatorio, donde debes limpiar todos tus pecados para poder llegar al “paraíso”.

Luego está el budismo que nos dice que cada uno de nosotros se reencarnará en quién sabe que, si en otra persona, animal o vegetal. Y viven convencidos que su espíritu no tiene fin.

Luego nos encontramos con el islamismo, hinduismo, judaísmo…  Cada una tiene sus propias “reglas” y la concepción de cómo se debe practicar tal fe. Cada uno tiene su profeta o representante en la tierra. Y así, sin darnos cuenta vivimos sumergidos en una serie de valores que a la mayoría o al menos, a aquellos que hemos ido a colegios religiosos, nos inducen a pensar que debemos llevar tal vida. ¡¡Porque si no ves a saber que nos va a pasar!!  ¿Realidad o mentira?

Lo único que puedo decir convencida es que realmente esos valores nos instruyen, si se aprenden bien nos inducen a ser mejores personas y a ser más considerados con los demás, pero, ¿Si no existieran tales dogmas no nos comportaríamos exactamente igual? ¿Realmente el ser humano necesita de creencias para ser buena persona? ¿No es nuestra naturaleza aquella más pura, el ser altruista con las otras personas? O bien, si no fuera así ¿Seríamos todos pequeños diablos en la tierra?

Lo más terrible de todo no es que nos coman la cabeza para que creamos en esos seres divinos capaces de salvar el mundo, el sistema solar y la tierra, incluso si nos metemos en lo más grande,  en salvar todo el universo.  Lo más penoso del tema es que se libren guerras, atentados y demás barbaries por el hecho de creer en una religión. Representa que estas doctrinas nos enseñan a ser mejores personas y a crear un bien por encima de todo.

Que sin contrasentido somos las personas y la vida. Aunque si todo esto nos da que pensar,  no es de este tema que quiero hablar.

En el más allá…

¿Cuántas veces nos hemos preguntado qué pasará después de nuestra muerte? Yo mil veces.

Pienso en si habrá un cielo maravilloso que me espera con todos los seres queridos y allí me podré volver a encontrar con todos ellos. ¿O quizás me convierta en un insecto que tanto detesto? ¿O quizás me encontraré en un limbo muy especial, dónde solo existan miles de almas viviendo en una divinidad absoluta?

¿Sabéis que? No creo nada de esto. Y no tengo miedo a decirlo abiertamente. Tampoco tengo pudor a que me suceda nada de malo.

Creo en lo más profundo de mí ser, que necesitamos creer en tales memeces para encontrar un sentido y un final de cuento de hadas en nuestra vida. Porque para mí después de la muerte, no hay nada más, que muerte. Un cuerpo sin vida, incinerado, enterrado o bien otorgado a la ciencia. Que no hay más que la vida que vivimos el ahora y el presente, y que aquello que sucedió ya es parte del pasado, y que aquello que nos tiene que venir, somos  nosotros mismos aquellos que  escribimos como debe suceder. Lo que está ahora tan de moda, como la Ley de la Atracción. Digamos que sí, que puedo pensar en que hay ciertas energías que hacen que nuestro mundo sea como nosotros mismos queremos. Pero bien, ese también es otro tema.

Me niego a pensar en que en mi muerte habrá tal cosa tan impresionante que merezca la pena morir. Desde que tengo uso de razón,  que me han inculcado que hay,  ésta súper vida después de la muerte. Pero la verdad que mi racionalidad me hace excluir tal pensamiento.

 

¿Por qué nos da tanto miedo?

¿Por qué nos negamos a nosotros mismos que la vida es la que es y que luego no hay nada más? ¿Pensamos que así la vida no tiene sentido?

¡¡Discrepo!! ¡¡Protesto!! Creo que la maravilla que nos ha sido concedida es la propia vida. Que está en nuestras manos el vivirla al máximo,  y lo más feliz posible. De saber superar los obstáculos,  y de saber,  que de todo podemos aprender, y que el paso por este mundo es un mero hecho,  de saber disfrutar de este largo camino.

No pienso en que moriré y mi cuerpo y mi alma se alzará a un plano superior donde todo es perfecto y maravilloso. ¿Pero qué banalidad es esta? ¿De verdad creéis en ello?

Creo que el problema proviene del hecho de que la mayoría de las personas tienen miedo a morir, y que deben de encontrar una excusa o un motivo que les de lógica a su muerte. ¿Pero qué lógica debemos de encontrar? Estaremos muertos, no sentiremos ni padeceremos. Solo aquellos que se encuentran aún, “entre los vivos”  serán los que sufrirán.  Y  permanecerá en el recuerdo de estas, hasta que la muerte los separe.

Pensemos un momento con la cabeza, y sin todas las historias que nos han metido en nuestro ser, pensemos que la vida es esta la que hay y que ya está. ¿Os asusta? No debería. Lo que de verdad os debe de asustar es que no estéis viviendo la vida al máximo. Que no estéis disfrutando del regalo de la vida que es la propia vida. Que no sintáis felicidad cada vez que os encontráis con personas amadas. Que no sepáis valorar la belleza del sol en un cálido día de verano. Que no sonriáis a un extraño cuando os da los buenos días en el supermercado. Que no ayudéis a ese pobre anciano que se ha caído caminado y que os devuelve el gesto con una mirada de ternura y amor. Que no valoréis el tiempo que os dedican las personas para estar a vuestro lado. Que no apreciéis a esa persona que os llama de madrugada pidiendo un poco de comprensión porque ha tenido un mal día. Que esos besos y abrazos que recibís, no lo toméis como el regalo más grande que uno pueda tener. Todo esto y más, para mí, es el paraíso. Es el limbo. Es propio el Nirvana. Hay una frase que  me enseño un amigo que la tomé propio como un regalo,  porque tanta razón tiene: “No hace falta llegar al Nirvana, para estar en el Nirvana.”

Así que amigos míos, así es la vida. Al menos para mí. No creo en un Dios todo divino que en siete días construyo la tierra. Tampoco creo en un ser tan especial que sea capaz de recogerme después de la muerte y hacerme encontrar todo aquel que de esta vida ya se fue. Básicamente y únicamente, no creo en el más allá.

Pero sí que os voy a decir en que creo. Creo en la vida que estoy viviendo hoy por hoy. Creo en que soy una persona extremadamente afortunada por tener una familia tan maravillosa, por tener unos amigos que valen su peso en oro y por ser una persona la cuál le fascina y adora la vida. Mirar si me fascina la vida que no dejo de escribir sobre ella. Sobre lo que ella me aporta. Que tendré momentos de bajón, que habrán momentos que no tendré ganas de hacer nada, pero al final, y este sí que es un final verdadero, siempre hay algo o alguien que me sorprende para seguir pensando que maravillosa, genial y perfecta,  es la vida. Y no creo que haya sido un Dios omnipotente. Sino que tenemos  una naturaleza más que savia. Que tenemos este cosmos, mundo, tierra, como le queráis llamar, que nos dibuja de una manera indirecta las grandes pequeñas cosas de la vida, siendo así que se transforman en tesoros que permanecen para siempre jamás en nuestro corazón e interior.

Y así es el tema de esta semana, una que no cree en un más allá. Pero que sabe vivir al minuto,  del más acá. Y eso a mí es lo que me vale, lo que vivo a diario. Así que si podéis disfrutar cada minuto de vuestra existencia, y lo que tenga que venir vendrá, pero total si ya estaremos muertos, ¡Que más da!

Os dejo con una canción como cada semana. Nos vemos el jueves que viene y no pensar mucho en todo lo que os he dicho,  ¡¡Solo tomaros el Carpe Diem de la belleza de la vida!!

https://www.youtube.com/watch?v=XBuYmneAQ28

Continua, siempre continua …